“….En efecto, la verdadera fidelidad consiste en hacer renacer indefinidamente lo que ha sido nacido una vez, estos pobres gérmenes de eternidad depositados por Dios en el tiempo, que la infidelidad rechaza y que la falsa fidelidad momifica. Los amantes de cambio dicen que sólo tienen encantos el nacimiento, pero lo que no es capaz de renacer no ha nacido nunca.
El gesto de coger la flor es tan virgen como el de echar simiente, y el que no sabe esperar la cosecha tampoco ha sabido nada de la alegría y amor del sembrador: simplemente ha extendido sus manos y se ha embriagado con su gesto, no ha sembrado…”
Gustave Thibon “La crisis moderna del amor”
El gesto de coger la flor es tan virgen como el de echar simiente, y el que no sabe esperar la cosecha tampoco ha sabido nada de la alegría y amor del sembrador: simplemente ha extendido sus manos y se ha embriagado con su gesto, no ha sembrado…”
Gustave Thibon “La crisis moderna del amor”
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